El Eco

Historia

El Eco (1953- hoy)

En 1952 durante una exposición de pintura y escultura en la Galería de Arte Mexicano (GAM) en la Ciudad de México, el artista Mathias Goeritz (1915, Danzig, Imperio Alemán; hoy Gdansk, Polonia- 1990, Ciudad de México, México) conoció a Daniel Mont, empresario mexicano interesado en proyectos relacionados con restaurantes, bares y galerías de arte.

Este mecenas comisionó a Goeritz la edificación de un lugar que articulara una nueva relación entre sus intereses comerciales y el espíritu de vanguardia de algunos actores culturales de la época, con la intención de encontrar algo diferente a lo establecido. Bajo la premisa “haga lo que se le dé la gana”, Mathias Goeritz concibió el Museo Experimental el Eco en la calle de Sullivan de la Ciudad de México. Fue diseñado como una estructura poética cuya disposición de corredores, techos, muros, recintos y vanos llevaban a sus visitantes a reflejar su experiencia del espacio en un acto emocional; este concepto desafiaba los intereses dominantes del funcionalismo en la arquitectura durante ese momento. Al basar su diseño en el “Manifiesto de la arquitectura emocional”, que escribe inspirado también en la experiencia religiosa y la arquitectura gótica y barroca.

Goeritz concibió al edificio como una escultura penetrable. Este espacio fue la creación de una plataforma para las artes sin precedentes en el contexto del arte mexicano e internacional de los años cincuenta.

Parte del enigma, el misticismo y el poder de El Eco radica en la vida errática que ha llevado a lo largo de los años. Comenzó como un museo experimental, un museo sin colección cuya intención era expandir los lenguajes de las artes. Después fue restaurante, club nocturno, teatro y lugar de encuentro para actividades políticas. Todos estos roles alteraron dramáticamente su estructura arquitectónica durante los cincuenta y los años que vinieron después de la muerte de Daniel Mont en 1953.

Dibujo Ideográfico del Museo Experimental el Eco,
1952, Mathias Goeritz tinta sobre papel 26 x 21.6 cm.

En 2004, la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), compró el edificio y reabrió sus puertas el 7 de septiembre de 2005 después de meses trabajando en él para restaurar esta obra de arte a su estado original. La intención fue revivir el legado arquitectónico, artístico y pedagógico de Goeritz, sobre todo, darle vida a una estructura realizada para expandir los lenguajes del arte.

Este espacio, fue ideado como un sitio vivo de reunión, un lugar para la especulación y reflexión sobre el arte y sus dimensiones experimentales y emocionales. La restauración del inmueble estuvo a cargo del Arq. Víctor Jiménez. Y el edificio se registró como Patrimonio de la UNAM. En 2006 la Universidad adquirió el terreno anexo al museo y convocó a un concurso para la construcción de oficinas, bodega, auditorio, taller y estacionamiento. El proyecto que resultó ganador fue el de LAR + Fernando Romero y FRENTE Arquitectura, de Juan Pablo Maza, que se terminó de edificar en el 2007.

El Museo Experimental el Eco es un proyecto que comprueba las líneas de acción para lo cual fue hecho; el tiempo y sus actuales intérpretes, dan cuenta de cómo es la experiencia dentro de una escultura habitable y de cómo la arquitectura emocional diseñada por Mathias Goeritz repercute en los modelos de producción.

Vista del patio interior del Museo Experimental el Eco.

Misión

El Museo Experimental el Eco es un lugar en el que se activan prácticas artísticas en torno a la reflexión espacial. A partir del legado de Mathias Goeritz, El Eco constituye una caja de resonancia y tensión entre la modernidad y lo contemporáneo. Como ámbito universitario, es una plataforma para el conocimiento que favorece la experimentación, la libertad y el riesgo.

Visión

El Museo Experimental el Eco es un espacio consolidado de procesos abiertos a la diversidad de lenguajes artísticos. Es una plataforma de educación, de conocimiento y de diálogo. Sus programas y actividades generan comunidad e impactan sobre el complejo tejido de relaciones políticas, sociales y culturales. El Eco es referente en México y Latinoamérica de un modelo que articula propuestas artísticas y experiencias mundiales.

Vocación

El Museo Experimental el Eco investiga, documenta, preserva y difunde el legado multidisciplinario de Mathias Goeritz para provocar en el presente experiencias significativas desde el proceso artístico. A través de sus programas, El Eco activa el diálogo con la comunidad y sus públicos constituyéndose en un ámbito educativo y de interacción social.

Descripción de Programas

Proyectos de exposición

A través del diálogo con artistas, curadores e invitados afines, el programa de Exposiciones y eventos del Museo Experimental el Eco tiene como eje, desarrollar proyectos que articulen posibles discursos desde lo expositivo, que alojen narrativas de naturaleza sitio-específica, vinculación histórica y de especulación crítica, desde las circunstancias contextuales como espacio universitario.

Paralelamente se propone, desde las distintas áreas del museo, un programa público que busca vincular diversas voces e intereses alrededor de la pregunta sobre lo experimental y las posibilidades del espacio del museo como lugar de especulación y generación de conocimiento. 

Barra Eco

La Barra Eco revive el espíritu social de Daniel Mont y alude a la historia del museo como restaurante-bar y cabaret, así como a las influencias dadaístas en Mathias Goeritz y el mítico Cabaret Voltaire. En busca de preservar el espíritu de vanguardia del lugar, el museo invita a personas vinculadas a las artes a ser anfitriones, organizadores o actores de estas reuniones privadas en el bar del museo. El resultado es una noche performática y un ambiente que evoca experiencias pasajeras e intercambio de ideas.

Pabellón Eco

El Pabellón Eco se inició en el 2010 con la misión de ofrecer una plataforma para la producción arquitectónica con énfasis en la experimentación y la reflexión espacial. A lo largo de esta década, el proyecto pasó de ser un concurso por invitación centrado en Ciudad de México, a abrir una convocatoria a nivel nacional, establecer un esquema de selección, invitar a un curador/a para definir líneas de investigación y, finalmente, establecer una alianza con la Facultad de arquitectura de la UNAM. Esto último para llevar a cabo una programación conjunta bajo el nombre Pabellón Eco: Panorama.

 

El Pabellón Eco consiste en una intervención temporal en la arquitectura emocional de Mathias Goeritz, específicamente en el patio del museo, que durante dos meses alberga actividades de un programa público que combina artes visuales, escénicas, música y conversatorios derivados de la forma y los temas propuestos por el diseño ganador y el curador de la emisión.

El Pabellón Eco es una colaboración entre el Museo Experimental el Eco y Buró-buró.

Estancias de Trabajo

Las estancias de trabajo están dirigidas a artistas y curadores que durante un tiempo acotado se enfocan en el desarrollo de un proyecto o investigación particular que resulta de interés para el museo. Se llevan a cabo en un estudio localizado en el anexo del museo y se conciben como una plataforma diversa y un espacio de intercambio entre profesionales del campo del arte y público interesado. Los artistas y curadores invitados desarrollan ejercicios relacionados a su investigación teórica o plástica con apoyo del museo, para después desprender actividades que se integran al programa público del museo.

Las estancias en el estudio oscilan entre 4 y 8 semanas y se realizan por invitación. 

Cátedra Goeritz

En 2018 se creó la Cátedra Extraordinaria Mathias Goeritz con la intención de indagar sobre la función social del arte y la arquitectura en la actualidad. A través de un esfuerzo interinstitucional del que formaron parte Fomento Cultural Banamex A.C., Fundación Alumnos, la Facultad de Arquitectura de la UNAM y la Dirección de Arquitectura del INBA, así como un consejo asesor, se propuso una plataforma de visibilidad, diálogo y exposición de diferentes modelos que vincularon a la práctica del arte y la arquitectura con otras disciplinas del conocimiento desde la enseñanza.

A lo largo de dos años, dicha plataforma gestionó tres conversaciones públicas en las que participaron los siguientes artistas, curadores e investigadores: Pablo Helguera, Luis Camnitzer, Mónica Amieva, Dorota Biczel, Paula Braga, Britta Peters y Jessica Berlanga; dos encuentros a puerta cerrada en los que colaboraron el Patronato Arte Contemporáneo, C-CAU y ARCHIVO Diseño y Arquitectura como interlocutores para abrir un espacio de intercambio entre proyectos pedagógicos en México y otros lugares de Latinoamérica. También se llevaron a cabo tres sesiones del Taller Nómada a cargo de Sandra Valenzuela y David Miranda; éste último un proyecto destinado a gesticular y activar las enseñanzas de Mathias Goeritz en sus propios talleres, trayéndolas a un tiempo presente y productivo. Por último, se publicó un sitio web que funcionó como archivo de una variedad de contenidos, entrevistas, artículos, proyectos de artistas que ampliaban la reflexión entorno a la pedagogía como una herramienta de incidencia social, mismos que ahora forman parte de esta página web.