Variaciones para Ursa

Mathias Goeritz

16 enero, 2016 - 27 marzo, 2016
Evento relacionado: INAUGURACIÓN DE PROYECTOS. Enero 16, 2016.

columnas1 6Mirar el cielo es una acción sencilla, pero en esencia es un acto natural para reflexionar sobre la existencia, las dimensiones y la escala humana frente al universo natural; es una constante que ha logrado poner en paralelo a los mundos científico y religioso, por permitir al ser humano tomar distancia para asumir un estado de otredad con respecto a su condición física. Dicho estado de percepción del universo, de mirar al cielo, ha sido traducido en ordenes y sistemas arquitectónicos desde tiempos ancestrales, y ha resultado en lenguajes formales que hoy reconocemos como obeliscos, columnas, torres y observatorios, que a lo largo de la historia han constituido una evidencia para la explicación de la presencia humana en la tierra de frente al firmamento.

Parte de las derivas creativas en la obra de Mathias Goeritz consideraron la relación del hombre con el cosmos como un compendio de símbolos para la intervención espacial de la arquitectura moderna logrando con ello una aportación dentro del campo de la escultura de la segunda mitad del siglo veinte en México. Esto último permitió reinterpretar su práctica como un lenguaje singular dentro de la escena artística de la época, al generar un diálogo con el mundo de la arquitectura y la poesía, que resultó en un modelo de producción expandido, y le permitió deambular en diversas plataformas de producción e intercambio creativo con distintos autores, de ahí la versatilidad de su obra y de su práctica como historiador, curador, gestor, profesor, poeta y artista.

Variaciones para Ursa es una muestra que, presenta la instalación de dos esculturas de Goeritz en el interior de la sala Daniel Mont del Museo Experimental el Eco, que en conjunto con la arquitectura emocional del sitio, articulan una nueva configuración del lugar e interpretación de sus elementos; al tiempo que evoca otros proyectos realizados por el mismo Goeritz a lo largo de su vida, en los que usaba la arquitectura como elemento compositivo y parte en las consideraciones de su obra y no solo como contenedor de la misma.

El par de columnas estriadas que llevan por título Torres, variaciones para la Osa mayor, tienen como forma base la proyección de dos cuerpos estelares, y forman parte de las especulaciones escultóricas urbanas que Goeritz proyectó para la XIX Olimpiada ocurrida en México en el año 1968, como parte del recorrido de La Ruta de la Amistad. Con lo que respecta a la constelación de la Osa Mayor, se dice que es una de las agrupaciones estelares que tiene más visibilidad desde el hemisferio norte de la tierra, y constituye una de las maneras en cómo ha sido leído el misticismo cósmico de occidente, como intento de hacer una cartografía poética del universo. Quizá por ello es uno de los motivos recurrentes en la obra de Goeritz, para lograr, a partir de su escultura, que todos los que participemos del suceso artístico, por un instante, volvamos a creer en la inmensidad de la que somos una pequeña parte: natural e ideológicamente.

Este trabajo de Mathias Goeritz puede ser considerado parte de lo que él definiera como Oración Plástica, y en esta ocasión vinculado por primera vez a la arquitectura del Eco, se lee como otro misterios más de su recorrido emocional.

David Miranda, curador.

_____________________________

Werner Mathias Goeritz Brunner (Danzig, Alemania, 4 de abril de 1915/ actualmente Gdansk, Polonia – Ciudad de México, México; 4 de agosto de 1990).

Sullivan 43 Col. San Rafael Del. Cuauhtémoc, México D.F. CP 06470. Todos los derechos reservados 2013.