El día es azul, el silencio es verde, la vida es amarilla …

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02 diciembre, 2017 - 18 febrero, 2018

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_MG_0109Exposición colectiva que gira alrededor del intercambio epistolar sostenido entre los artistas Yves Klein y Mathias Goeritz en 1960, poniendo de nuevo en “conversación” el programa de arquitectura emocional desarrollado por Mathias Goeritz en el Museo Experimental el Eco, con el proyecto inmaterial de Klein desde Francia y sus ideas sobre el monocromo.

Participan: Claudia Fernández, Gonzalo Lebrija, Andrea Martínez, Yolanda Paulsen, Melanie Smith y Emanuel Tovar.

El título de la exposición proviene de un texto de Yves Klein en 1952. Esta declaración es parte de un conjunto de poemas escritos en marzo de ese año, en los cuales Klein intenta definir su posición en el campo del arte a partir de explorar el fenómeno de lo visible en su obra. Esta frase —aquí incompleta— es en cierto sentido la afirmación del problema cromático en el arte como acontecimiento y territorio de acción, algo que más adelante se convertiría en una cuestión central de su obra.

El intercambio epistolar sostenido entre Mathias Goeritz y Klein en 1960 da cuenta del encuentro de estos dos personajes, y a la luz del contexto artístico e histórico del momento, puede interpretarse como una complicidad e interés de dos artistas que desde vías y posiciones distintas llegaron a soluciones formales similares al mismo tiempo.

En ese sentido, el proyecto presentado en el Museo Experimental el Eco busca poner en “conversación” el programa de arquitectura emocional desarrollado por Goeritz en este lugar, con el cual hizo frente a la arquitectura racionalista/funcionalista del estilo internacional desde el contexto mexicano, así como el trasfondo metafísico de su obra, con el proyecto inmaterial de Klein y sus ideas sobre el monocromo.

Esta exhibición explora la noción de un campo de acción en la producción artística más allá del momento histórico y sitúa el problema cromático como sustancia poética para la generación de enunciados de otros artistas. Como parte de esto, el ikb (International Klein Blue) se manifiesta en el espacio diseñado por Mathias Goeritz como un gesto curatorial y museográfico que dispone un ambiente para las obras convocadas.

Goeritz escribe un texto para la revista Arquitectura México en 1962, después del fallecimiento de Klein que titula “Una defensa”, y en el que se lee:

Aunque mi obra se parece a la suya, en su esencia intenta decir lo contrario. Es que los extremos se tocan. La diferencia fundamental es que Klein daba un gran valor “artístico” a sus obras (es decir: a sí mismo) y yo encargo las mías por teléfono (como Malevich lo había profetizado), considerándolas objetos decorativos que deben subordinarse bajo un conjunto para lograr así una atmósfera espiritual.

Póster de la exposición AQUÍ

Sullivan 43 Col. San Rafael Del. Cuauhtémoc, México D.F. CP 06470. Todos los derechos reservados 2013.